En diciembre de este año se cumplen cuatro años desde que el escándalo financiero Madoff saliera a la luz por tanto queda poco tiempo de plazo legal para que los inversores españoles revisen sus documentos y consulten a sus abogados la posibilidad de recuperar las inversiones perdidas. El fraude orquestado por Bernard L. Madoff, presidente de la firma de inversión de su mismo nombre, considerado como el de mayores proporciones de la historia organizado por una sola persona. La estafa consistió en ofrecer importantes beneficios que en un principio se hacían efectivos a cambio de capitales en un sistema de estructura piramidal que a lo largo de veinte años afectó a todo tipo de inversores desde entidades bancarias a fundaciones, grandes corporaciones, inversores particulares y hasta a organizaciones caritativas. Condenado y sentenciado a 150 años de prisión el Sr. Madoff lejos de mostrar arrepentimiento alguno se ha vanagloriado de la magnitud de una estafa continuada —cifrada en más de 68.000 millones de dólares— cometida sobre miles de inversores cuyos capitales se han volatilizado y a los que considera merecedores de su suerte por ser “ávaros y estúpidos”.